La expulsión es la Ley

Hace pocos días leí una información en El País, en su edición en papel, cuyo subtítulo era “Fernández de la Vega dice que la expulsión es la Ley“.  El mismo tufo racista y protocolario que Corbacho. De hecho, se lo habrán contagiado mutuamente y estarán contentos. Después dirán que el drama de la inmigración se combate gobernando la situación. Dirán, también, que hay que ser tajantes para cortar la llegada de las personas que no tienen para vivir en sus casas.

Aunque, por otro lado, cuando interese abrirán las puertas, como hace tres años, o en época de zafra. Ahí son amigos salvadores. Amigos que generan superavit y que hacen de España un lugar multicultural.

A los inmigrantes no los matan su decisión de emigrar ni el como lo hacen. Los mata la incertidumbre a la que los condenan las malas políticas hechas por los hombres (y mujeres). Aquella frase que recordé decía: Guns not kill people. People kill people. Pues lo mismo.

Anuncios

El leve gesto

Siete de la mañana. Un taxi. El taxista aporta a la escena una cara larga y antipática. Yo pongo la somnoliente. “¿A dónde?”, pregunta. “Al cementerio del Puerto, por favor”. Decrépitos ambos, pone rumbo al destino. Antes, un leve gesto hace que el carte del libre, torne a ocupado.

El taxi ya no está disponible, se ha vuelto a ocupar. Segundos antes giraba y giraba por las calles de la capital en busca de alguien. Libre por momentos, prefiere estar ocupado, aunque la libertad le aporte el descanso momentáneo que buscaba. Un leve gesto lo cambia todo. Ocupado.

Y me desperté

Poco que decir. Y me desperté. Me ha costado, pero ya estoy de vuelta.

Como banda sonora para el regreso, Ojos de Brujo y su nevera vacía.