Columnista contra periódico en el que trabaja

Javier Armentia proclama en su columna de la contraportada del Diario de Navarra su sentir, en este caso, contra una decisión tomada por parte de la dirección del periódico para el que escribe. Pone en duda la credibilidad que aportará al diario, y a él como lector, el hecho de que el periódico para el que trabaja, el que acepta sus columnas de opinión como contraportada, nada menos, venda con el número del día unos cedés del “programa pseudocientífico” de Iker Jiménez. Armentia se muestra valiente y titula la columna “No con mi silencio”. El periódico publica tanto su sentir, contrario a una decisión comercial del rotativo, así como el día que comienza a distribuir los libretos, hoy, publica también una carta al director con su firma. El periódico da rienda suelta a un crítico dentro de la casa, sí, pero también sabe que esta crítica va a atraer a los lectores que no habían conocido aún la promoción. Estrategia de marketing asumiendo una crítica en alto para llegar más.

Armentia, por su parte, culmina su columna de forma gloriosa:

Estos días he tenido ocasión de expresar mi malestar ante la dirección del periódico, y hoy mismo, cuando aparecen los libros, la dirección ha publicado la carta que hago también pública en esta pecera. Por supuesto, el que publiquen mi dura protesta no justifica el desaguisado que se comete a partir de hoy cada semana. Pero, claro, si mi protesta no fuera la única, si realmente un periódico recibiera más noticias de la protesta de sus lectores ante una estupidez como la de ceder su imagen a los intereses de esa mal llamada “investigación” de misterios irresolutos del Sr. Jiménez, quizá, sólo quizá, en el futuro tendrían más cuidado.

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Canarias7 vs Canariasahora (IX): “Tramposos”

Después de dar un poco de descanso a este lustroso y rentable serial, volvemos hoy a la carga, con algo de nostalgia de palabras más brutas, pero seriamente sorprendido por la altura que están tomando los comentarios en voz bajita y que se cuelan entre líneas. Y eso que no me entero de la mitad, como podrán comprender, porque los de un lado hablan en arameo, que todavía no entiendo aunque lo estoy estudiando de forma aplicada y continua, y los del otro se callan la mitad de lo que saben, lo que es más difícil de entender aún, pero hacemos los esfuerzos pertinentes. Sigue leyendo