Sangre en el circo

Ávidos los españoles, sumidos en la actual crisis, y sedientos de respuestas, esperaban sangre en el circo, como si se tratase de Roma. Querían ver correr cabezas y que el preciado líquido rojo fluyera por los ríos del lugar, para, así, constatar que la muerte precipitaría un cambio, al menos eso.  Zapatero sacó el sable.

Al ruedo salió esta mañana el presidente Zapatero, que con su escolta romana, Fernández de la Vega. Se dirigió a la prensa para que comunicara a la sociedad sus cambios ministeriales. Cambios de nombres, de rostros, de caras lánguidas y aburridas, de pelos revueltos y ensortijados, por otras más sonrientes, delgadas y larga melena rubia. Más allá del artificio, una prole política de la archimencionada Nueva Vía para reforzar el caracter político del Gabinete.

Consultando el correo electrónico, a eso de las diez de la noche, un enlace de Libertad Digital se me paseaba en la parte superior de la pantalla. Querían sangre en el circo, los ávidos españoles; los más ávidos aún, los que además de sufrir la crisis son fachas hasta la médula, no quieren sangre en el circo. Quieren su destrucción, como indica la lógica.

Por eso que rescato una sarta de artículos situados en primera plana de este panfleto periodístico que se llama Libertda Digital, y que si me disculpan, queridos lectores, no pienso enlazar:

Portada:

Zapatero se rodea de secuaces y activistas para refugiarse de la crisis

Secuaz: Que sigue el partido o doctrina. (Pregunten en el PP lo que significa disciplina de partido y castigo por no seguirla.)

Activista: Agitador político, miembro que en un grupo o partido interviene activamente en la propaganda o practica la acción directa.

Estos dos conceptos ayudarán a Zapatero, según Libertad Digital, a refugiarse de la crisis, no a salir de ella o a paliarla, nada que ver. No se confundan o no lean.

Vamos a los ricos, variados y pluralísimos artículos de opinión que acompañan a la nada sesgada noticia.

Exiliémonos, de José García Domínguez

Que el señor nos proteja, de Pablo Molina

Un cambio para perpetuar la depresión, de Manuel Llamas

Integración y propaganda, de Agapito Maestre

Una vez leido la noticia madre, que ya mandaba trillos, y los cuatro artículos de opinión, que manda aznares, uno se hace una componenda de la realidad bastante cercana, profunda, un análisis nada somero ni superficial, no crean que caen en la crítica fácil y absurda, no, nada que ver, composiciones nada demagógicas y que rascan lo científico. Me imagino que el editor se debe de quedar a gusto después de cumplir serviles órdenes, pues, otra cosa no, pero servir, han servido. Y todos contentos. Sólo que para su desgracia, por ahora, sólo hay sangre en el circo.



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: