Literatura: El tercer hombre, de Graham Greene

Cartel de la película protagonizada por Orson Welles.

Cartel de la película protagonizada por Orson Welles.

Es imposible criticar la obra de un autor sin leerla entera. Conozco este dato básico de la crítica literaria, pero no es mi ánimo destartalar una espeluznante por prolífica obra como la de Graham Greene sino mostrar mi desencanto por uno de sus libros: El tercer hombre.

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Un vistazo a la escuela

Decía que el porvenir está en mano del maestro de escuela y se preocupaba de las cuestiones de la educación. Quería que la sociedad trabajara sin descanso en pro de la elevación del nivel intelectual y moral, en la puesta en circulación de las ideas, en el crecimiento intelectrual de la juventud, y temía que la pobreza actual de los métodos, la miseria del punto de vista literario limitado a dos o tres siglos llamados clásicos, el dogmatismo titánico de pedantes oficiales, los prejuicios y las rutinas, terminaran por hacer de nuestros colegios bancos de ostras artificiales.

Este párrafo se escribió hace más de 140 años. Poco antes de 1869. Es un extracto de Los Miserables, excelsa obra literaria de Víctor Hugo. Sólo cabe preguntarse ¿Qué hemos estado haciendo todo este tiempo?¿Por qué los mismo temores siguen en pie? ¿Por qué la literatura siempre ha ido por delante de la política y nunca se le ha terminado de hacer caso?

José Saramago y lo que merece la pena

Es un placer, un inmenso éxtasis, leer algunos textos. José Saramago escribe con sublime excelencia en su blog pequeñas reflexiones de las que se saborea hasta la última coma. El punto final es el que da el regusto en el paladar exacto para volver un par de días después a ver si al buen hombre se le ha ocurrido otra genial idea sobre la que escribir cuatro malditas líneas que te saben tan bien, que poco texto parece para una comida tan exquisita.

El caso es que, como digo, el placer lo es, además de por el par de minutos que cuesta la lectura, porque el señor se adelanta y te pinta sus ideas tan nítidas que las ves dibujadas. Cuando lees algo y ves que del agua sale un pez y no hay trucos, sino que las buenas ideas flotan sobre las palabras, no hay más que parpadear para darse cuenta de que es la lucidez en vida.

Textos que hacen pensar. Textos que piensan por sí solos. Textos democratizados y al alcance de una web. Lástima de la brecha tecnológica, de lo contrario sería una de las más grandes aportaciones del humano a su sociedad, la humanidad.

Literatura: El jugador de Feodor Dostoievski

Casi sin quererlo y por la atracción magnética de los libros, éste, El jugador (1866), llegó a mis manos al verlo en una vieja librería del centro de Guayaquil. Lucía polvoriento, aún siendo el quinto en una columna de más de cincuenta.  Sigue leyendo

Literatura: Las intermitencias de la muerte

Con esta sección que estrenamos hoy no pretendo convertirme en crítico literario, ni mucho menos, ya me puedo libra de tan ardua tarea de criticar el arte de los demás, pero sí de compartir algunas de las lecturas que hago. Sigue leyendo

Penélope Cruz, Kate Winslet y los Oscars

Me gusta el cine, pero no me gustan las galas de entrega de premios. Me gustan las buenas actuaciones, pero no ver a los actores modelar por la red carpet. Toda esa farándula me parece un soberano coñazo, parte de la industria de la moda y del the show must go on. Sigue leyendo

Tres apuntes: La Gala Drag, el Granca y la vergüenza ajena de La Provincia

Cada uno de los temas a tratar daría para un gustoso post, pero dado que es viernes, me voy a relajar y sólo voy a dejar una pincelada cabreada de cada uno de ellos. Sigue leyendo