El cuarto poder, otros poderes y el cazador furtivo

Llevo unos días dándole vueltas a unas declaraciones del ministro Bermejo y que pronunció el día de su dimisión, cesión, expulsión. Resulta que el tipo que fue sustituido por un gallego dijo algo así como que no iba a “permitir que le utilizaran contra su proyecto”. Sigue leyendo

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La política ciega y maquiavélica

Zapatero mira, Rajoy habla y todos esperamos

Zapatero mira, Rajoy habla y todos esperamos

Desconozco si es una solución coyuntural que han encontrado para sacarnos de la crisis, al menos psicológicamente, pero la clase política se empeña en hacer el ridículo es sus oficinas -parlamentos, asambleas y ayuntamientos- y se dedican a tirarse de los pelos, cogerse de las orejas y llamarse hijosdeputa usando palabras democráticas, antes de irse a tomar un par de cañas y comentar el espectáculo servido y financiado por nuestros impuestos. Sigue leyendo

¿Se ha muerto alguien en el PP?

No se ha muerto nadie. Eso quiso decir Mariano Rajoy y aunque su inconsciente no le traicionó, la imagen habla por sí sola.

 

Funeral popular

Funeral popular

Parece, a juzgar por la foto, que la cosa es grave, pero que se sepa, la única que ha muerto es la relación del PP con la Justicia, pues hoy han roto. Mariano Rajoy quiso salir a la palestra escoltado por su turba, pero la escolta tenía menos fuerza que él. La disección total ha conseguido saber lo que estaba pensando cada uno de ellos en la imagen. Aquí va:

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Goebbels en la política nacional

Ante la inusitada ola de informaciones y lluvia de granizo en todos los tejados políticos de la nación, habría que decir que todos los biensabidos gobernantes u opositores han recurrido al criticado Goebbels y su principio de la transposición: Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con más ataque, que textualmente decía algo así como “si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan.

La bola de nieve, parece, comienza con la catarsis de desempleo en España. Hecho que es cierto e innegable. Entonces, Maquiavelo pensaría, levantemos una trama de espionaje en el PP, para posteriormente sacudirlo con una trama de corrupción que sacuda definitivamente al partido conservador y lo suma en una guerra civil que no la pare ni dios. Hecho, tanto el del espionaje como el de la corrupción, que tampoco dejan de ser verídicos, por lo publicado hasta ahora.

En este momento de la película, los cargos del PP salen a la palestra diciendo que los únicos imputados y que han matado a terroristas de ETA son del PSOE. Hecho que, sin lugar a dudas, es cierto también. Incluso rompen toda relación con la Justicia, hasta ahora, por lo visto, no era así.

Goebbels no sólo está presente, sino que se perpetua en la política nacional. Su estrategia es rentable pero cansa y más cuando lo utilizan los dos partidos más votados y estamos en medio de una crisis espantosa. Mientras tanto, Izquierda Unida sigue durmiendo el sueño de los justos y esperando que el santo Anguita, o algo similar, reaparezca para que de tres gritos y ponga a cada uno en su sitio. No se trata de que alguien esté mintiendo, que en esta ocasión parece que no, sino que la ciudadanía empieza a estar harta del “y tu más”.


El PP, patas arriba

Apagué el ordenador el viernes por la tarde y lo vine a encender el lunes por la mañana. En ese tiempo, apenas 72 horas mal contadas, el PP estaba patas arriba. Dejé el viernes a un Partido Popular desquiciado por la trama de espionaje en Madrid y me encontré a otro que está sumido en una trama de corrupción, en el que cualquiera manda a callar al presidente del partido y a la zorra vigila al gallinero, como dijo Tomás Gómez ayer.

Toda la tropa. No son todos los que están ni están todos los que son

Toda la tropa. No son todos los que están ni están todos los que son

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Canarias7 vs Canariasahora (VIII)

En este combate entre púgiles disímiles, Carlos Sosa sigue empeñado en sacar las turbulencias, aguas sucias o cualquier otro adjetivo que otorgue poca transparencia al gobierno de Juan Francisco García al frente de La Caja de Canarias. Aporta más datos y no concluye, por lo que entendemos que habrá más en la saga que ha sacado a relucir ahora el periódico digital, después de que una chispa la pasada semana, hablando sobre una cita del editor de Canarias7 con Narciso Ortega, ex Jefe Superior de la Policía de Canarias, destapara el fin de semana toda la artillería contra el director de Canariasahora. Imagino, porque lo desconozco, que la chispa se habrá acumulado a otras chispitas anteriores y ahora ya era incendio a sofocar. Sosa dice en el top secret de hoy que lo que expone son “datos irrefutables que contrastan dramáticamente con las cosas que el presidente de Canarias7 ha ordenado inventar a sus sicarios para intentar acabar con la vida cívica de los que le denuncian en los tribunales, los que le afean públicamente sus trapisondas o los que, sencillamente, le anuncian que no le tienen miedo”. Sigue leyendo

Un Gobierno de telenovela (II)

Seguimos con los seriales. Después de comenzar con un resumen de lo que pasó en la temporada pasada, el novelero Gobierno canario, ha comenzado esta dejando todo el protagonismo al sin par Soria. Metido en camisas no de once, si no de 45 varas, Soria va dando patadas al aire, a ver si tranca algo y lo levanta. Agobiado por las denuncias, por el acceso a sus intimidades, a sus compras, a sus tarjetas, Soria ataca a todo lo que se mueve y ahora ha disparado contra la policía. Que lujo, orgullo y detalle democrático de un vicepresidente. Ya lo había hecho contra los peridoistas y periódicos y políticos. En el capítulo de ayer, pudimos ver al hombre pegado al bigote y casi que escondido tras él, aunque paradójicamente cada vez tiene menos pelo en el mismo, discutiendo, que no respondiendo, a Evaristo Quintana en el programa de la Cadena Ser El Drago.

Soria está en un estado de nervios inusual en un tipo que lleva en política media vida, inusual en un vicepresidente del gobierno autónomico, inusual en el líder de un partido e inusual en José Manuel Soria, adalid y maestro en prepotencia, arrogancia y populismo. Soria, con sus conocimientos estratégicos, debe saber que con actuaciones como esa queda retratado en un estado imposible de sobrevivir en el que los nervios lo están traicionando y sentenciando ante la sociedad canaria.

Un Gobierno de telenovela I