Soria conoce a los canarios

Al parecer, José Manuel Soria conoce mejor que nadie a los canarios. Con sus mismas palabras, las del vicepresidente del Gobierno de Canarias, La Provincia lo sepulta hoy, sin embargo. Su huida hacia adelante tiene pocas salidas, pero este señor todopoderoso y omnipresente en las instituciones canarias, puede encontrar alguna. No lo subestimen. Sigue leyendo

CaZerolada en Tenerife

Retumban por los rincones de la isla picuda el ruido del crujir del alcalde de Santa Cruz de Tenerife. Miguel Zerolo entró con dos imputaciones a declarar ante la magistrada del Tribunal Superior de Justicia, Carla Bellini, y tras cuatro horas de parlamento y cuestionario salió con tres. Se sumó cohecho. Hasta ahora era prevaricación y malversación de caudales públicos.

¿Qué pasa en Canarias? Cuando no es Mogán, es Telde, si no es Las Palmas de Gran Canaria y cuando no Santa Cruz de Tenerife. No hablemos de Tindaya ni de Lanzarote, en general. Sería injusto decir que no hay político limpio, pero un reconocido y reputado alcalde grancanario me decía hace poco en un correo electrónico que sigue “luchando porque la política no siempre se relacione con la corrupción” y no veia el final de este trabajo.Y no hablemos de los medios de comunicación. Cabría preguntarse si han cumplido su labor en todo este entramado de comisiones, perras, tosnillos y demás familia tan de la jerga canaria.

Igual habría que empezar a pensar, digo yo, que los ciudadanos somos permisivos, que los perpetuamos. A mi, personalmente, me harta la corrupción en Canarias. Me cansa. Un político del PP con cargo en Canarias me comentó no hace mucho tiempo pidiéndome off the record que también estaba cansado, empezando por su partido. Que necesitaba una renovación. Pero no sólo el PP, Canarias necesita aire, necesita caras nuevas y necesita retomar la ilusión que algún día dejó varada en los juzgados. Y ahora, que la bonanza ya pasó, más. RIC, ZEC o FEDER han sido las siglas del ángel y el demonio para Canarias, las que estaban destinadas a promocionar, educar y colaborar con que la economía estuviera boyante, pero también las que destaparon del todo la avaricia de los corruptos dirigentes que nos gobernaban y gobiernan. Una canarias diferente es posible.

Un Gobierno de telenovela (II)

Seguimos con los seriales. Después de comenzar con un resumen de lo que pasó en la temporada pasada, el novelero Gobierno canario, ha comenzado esta dejando todo el protagonismo al sin par Soria. Metido en camisas no de once, si no de 45 varas, Soria va dando patadas al aire, a ver si tranca algo y lo levanta. Agobiado por las denuncias, por el acceso a sus intimidades, a sus compras, a sus tarjetas, Soria ataca a todo lo que se mueve y ahora ha disparado contra la policía. Que lujo, orgullo y detalle democrático de un vicepresidente. Ya lo había hecho contra los peridoistas y periódicos y políticos. En el capítulo de ayer, pudimos ver al hombre pegado al bigote y casi que escondido tras él, aunque paradójicamente cada vez tiene menos pelo en el mismo, discutiendo, que no respondiendo, a Evaristo Quintana en el programa de la Cadena Ser El Drago.

Soria está en un estado de nervios inusual en un tipo que lleva en política media vida, inusual en un vicepresidente del gobierno autónomico, inusual en el líder de un partido e inusual en José Manuel Soria, adalid y maestro en prepotencia, arrogancia y populismo. Soria, con sus conocimientos estratégicos, debe saber que con actuaciones como esa queda retratado en un estado imposible de sobrevivir en el que los nervios lo están traicionando y sentenciando ante la sociedad canaria.

Un Gobierno de telenovela I

Trilogía del caso Salmón: La solución no llegó ni con “la artillería pesada”

Era un trilogía. Dos seguidas, un día en blanco, ayer, y hoy la tercera parte. La trilogía pretendía explicar parte del ‘Caso salmón’, caso en el que el protagonista es el segundo al mando en la nave del Gobierno de Canarias: José Manuel Soria.

El denunciado y el denunciante

El denunciado y el denunciante

El pasado domingo, el periodista que firma este resumen, Pedro Guerra,había escrito que una “oleada de presiones” estaba cercando Vegueta, en referencia al Palacio de Justicia, sin explicar más sobre esta nimia cuestión. Con curiosidad bélica, casi fílmica, aguardaba el momento de la publicación de la tercera parte. En ella, esperaba encontrar la solución a la “oleada de presiones”.

Ya estaba aquí. El titular es prometedor: El despliegue de la artillería más pesada. Allá que fui a leerlo, esperando encontrar esa artillería, esa pesadez extrema,pero me llevé un tremendo chasco cuando no encontré más que un repetitivo análisis que no aporta mayor novedad y una reiteración, como buen resumen que es, asumo la culpa por esperar algo más, de los ataques a La Provincia, uno de los periódicos que ha seguido el caso, que ha perpetrado Soria.

Aunque realmente el que lo ha promocionado hasta la saciedad es Canariasahora, de hecho su director, Carlos Sosa, fue el que puso la denuncia. La Provincia, por su poder de difusión, sin embargo, es el que lo ha elevado a los altares de la indignación máxima de Soria.

Hamaca,que no polémica cama, de Anfi Tauro. Imagen de www.anfitauro.es

Hamaca,que no polémica cama, de Anfi Tauro. Imagen de http://www.anfitauro.es

Cerca del lugar en el que Soria plantó su innecesaria bandera se está cociendo parte del Salmón, debe pensar el vicepresidente del Gobierno, cuando este periódico lo único que ha hecho es ir publicando lo que puede al respecto. Publicar, oiga, no publicitar. Quizás, Soria pensó que esto, con Canariasahora, nunca llegaría a trascender a esta escala. Pero a todo cerdo le llega su San Martín y el hombre pegado al bigote, entre una cosa y otra, no debe estar durmiendo bien. O sí, vaya usted a saber.

Así las cosas, como lector, me quedo con las ganas de saber:

¿cuáles son las presiones?, ¿de dónde vienen?, ¿por qué no se denuncian? y si la artillería pesada consta de las críticas a La Provincia o de más cuestiones que tampoco salen a la luz.

José Manuel Soria y la “oleada de presiones”

Público

José Manuel Soria. Fuente: Público

Leo atento el relato de Pedro Guerra, en el diario La Provincia. Lo leo dos veces. Analiza las últimas andanzas de José Manuel Soria. Lo hace de forma algo tendenciosa, pero separando la paja, se puede sacar provecho. El despropósito de los actos de Soria, de su regocijo en el poder, de como se revuelca en sus mentiras cual puerco político, de como es un animal que vive en la selva política del siglo pasado, de que tiene una red de confianzas tejidas con los empresarios negligente para los cargos públicos que ha ocupado.

Perplejo, antes simplemente releía historias que se habían publicado con anterioridad en el mismo medio, me quedo al llegar al último párrafo. En él, el periodista dice que: “Y mientras se resuelve el caso del salmón, una oleada de terribles presiones asoma por cada esquina de Vegueta”.

Me imagino que se refiere mentando al bello barrio capitalino, con que cada esquina del Palacio de Justicia está siendo asediada con presiones.

Y mientras se resuelve el caso del salmón“: En medio de la investigación, de la verificación de la autenticidad de los pagos que hizo Soria, entre otras cuestiones.

Una oleada“: Que cantidad es una oleada. ¿Tantas son?, ¿de cuántos lugares provienen?. La RAE dice que “es la aparición repentina de algo en gran cantidad”, así que asustaditos debíamos estar.

Terribles presiones“: ¿Qué tipo de presiones son? Son terribles, porque son una oleada, o por la técnica que se está utilizando. Se está presionando a una magistrada y se acepta, acostumbrados.

Según el contexto, entiendo que del entorno del Vicepresidente del Gobierno de Canarias es de donde se recibe “terribles oleadas de presiones”. De José Manuel Soria. Como ciudadano canario me quedo intranquilo sabiendo que hondonadas de presiones andan sueltas por Vegueta. Me quedo intranquilo sin una denuncia formal. Me quedo intranquilo a sabiendas de que, conociendo la situación, únicamente se denuncie en la última frase del relato. Me quedo intranquilo porque, en este caso, está a merced la Justicia de la presión que pueda ejercer Soria. ¿Y en cuantos más?.

Es una trilogía de informaciones, van dos, quizás en la tercera encuentre la solución…

Epílogo de 2008: ‘Mostros’ S.A.

Leo el esperpéntico relato de los hechos en Canarias, en los periódicos digitales y en los antes impresos y ahora un poco digitales, y no salgo de mi asombro. Trapiches constantes y vendidas de motos, coladas entre noticias anecdóticas, la fortuna del día y alguna que otra noticia interesante. El relato de los hechos deja a un vicepresidente del Gobierno de Canarias que sortea “hijos de puta” en un cocktail navideño. No se le ablanda el corazón a este católico, popular y bigotudo hombre ni en las católicas fiestas navideñas. Hace tiempo que olvidó el credo para venderse a otro que se compra y vende y vuelve a vender más caro de lo que se compró.

El relato de los hechos también deja una pelea encarnizada por presidir La Caja de Canarias, hecho, que interesa a todos los canarios, en el que se están desplumando varios medios de comunicación y personajes públicos y respetados. También deja un concurso amañanado de la televisión digital canaria por una empresa subcontratada por el Gobierno de Canarias. El relato de los hechos deja a una consejera de Turismo semiarrepentida de sus propias campañas de diversión y promoción y a un presidente titiritero, de gomaespuma artificial recauchutada, al que le sangra la nariz y tiene que ser hospitalizado. El relato de los hechos deja a una Canarias con miles de parados y una situación social más tensa de lo normal. El relato de los hechos, también, deja a una multitud de inmigrantes llegando a nuestras costas pidiendo auxilio y encontrando burocracia o, en todo caso, trabajo ilegal para que cuando se acabe, como es el caso, se encuentren con el portazo en la cara después de haber dejado su mano de obra.

Esta película, con directores inigualables, en Canarias tendría un título folclórico pero que se agarra al léxico popular: Mostros S. A. Porque son unos mostros quienes dirigen a esa tierra hacia tierra de nadie, hacia tierra baldía. Una tierra fértil y en barbecho, esperando cultivo de ideas que florezcan, que se desertiza por la inacción. ¡Ay Canarias! como eres de caprichosa cuando quieres.

La Opinión. Juan García Luján: “¿A quién defiende Manuel Fernández en las comisiones parlamentarias?”

Juan García Luján, presentador del programa El Correillo, en canariasahora radio, explica de forma profunda y sagaz la polémica del salmón que sacude a José Manuel Soria. Escribe sobre Manuel Fernández, secretario general del PP de Canarias:

“El diputado herreño  lleva más de 30 años combinando su participación en la política con el mundo de los negocios. Ayer Fernández tenía razones para no sonreir, el denunciante del caso salmón, Carlos Sosa, presentó ante la jueza y el Fiscal Anticorrupción el contrato que vincula al secretario general del PP con el Grupo Anfi. El contrato contempla en su objeto número 2 su asesoramiento en materia de “aspectos administrativos, tales como la obtención de licencias, autorizaciones, documentación oportuna, relaciones con arquitectos y otros agentes intervinientes en la construcción, relaciones institucionales con organismos públicos, etcétera”. Por este contrato Manuel Fernández cobra 12000 euros mensuales, una cantidad que triplica el dinero que percibe como diputado que pertenece a dos comisiones que le vienen muy bien a la empresa Lyng: la Comisión de Medioambiente y Ordenación del Territorio y de la Comisión de Turismo y Transportes.Las preguntas son muy sencillas: ¿a quién defiende Fernández cuando se sienta en esas comisiones parlamentarias. ¿Qué significa para la mano derecha de Soria y número 2 del PP el refrán “no muerdas la mano que te da de comer”? ¿Qué consecuencias ha tenido ya en el medioambiente canario esta relación laboral de Manuel Fernández?”

Lea aquí, de forma íntegra, el valioso artículo de Luján.


¿Se entiende ahora lo del asco que se puede llegar a sentir por la política, el poder, la corrupción, la desidia, la fusión con el empresariado y demás manchas que enturbian la vida pública canaria?