La portada del día: Epidemia de pérdidas

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La Portada del Día: Fotos para el frenesí

La Vanguardia de Barcelona ofrece hoy Sigue leyendo

La portada del día: La crisis del exceso o el exceso de crisis

Voy a recuperar el hábito de bucear y buscar la mejor portada del día. Sigue leyendo

La crisis de los burgueses

Hay días en los que el mundo se hace grande y uno, a su lado, va empequeñeciendo lentamente. Mientras cae la tarde, más grande es el mundo, más estrechas las miras, más desproporcionada la diferencia. Entonces, no ves salida aparente y todo parece lejano. En esos días, quieres acostarte, apretar la almohada, cerrar los ojos con fuerza y no volverlos a abrir hasta el día siguiente, para ver si se han recuperado las proporciones iniciales. Al día siguiente no pasó nada. Sigue leyendo

La portada del día: Botín en Público

Con el botin en las manos

Con el botín en las manos

Público ha tenido el valor de llevar la foto de Botín y el logo del Santander a la portada del periódico. Una portada poco amable, digamos, con el banquero más popular de España. Sinónimo de publicidad, sinónimo de dinero. Sinónimo de sustento. Lo cierto es que Botín, después de anunciar beneficios, dijo que no se pueden dar créditos a personas que no pueden devolverlo y esto es cierto. Las reglas así lo dicen. Lo que no puede ser es que durante años se dieran créditos con tanta facilidad y ahora, cuando hace falta para cuestiones más necesarias, cierren el grifo porque no les fue bien. Imagino que en mente de empresario está todo en orden, pero algo así no encaja. Las ganancias siguen arriba, no tan millonarias como antes pero casi 9.000 millones de euros no están nada mal. No pueden empatar ni el partido de repesca.

“Tras alardear de los 8876 millones (de euros, ahí es nada) que ganó su banco en 2008, el presidente del Santander (lo ponen en negrita para que quede bien clarito) considera una irresponsabilidad prestar dinero a quién no puede devolverlo”. Este es el sumario de portada que dedican a la noticia de Botín.

El País y El Mundo minimizan la noticia, evitan la imagen y siguen enredados en su trama psicópata de partidos políticos de Madrid que les interesa a ellos y pocos más. El ABC casi lo logra. Lleva la noticia a portada, a cuatro columnas, pero evita poner la foto del banquero, que por cierto hizo, otra vez, botín el año pasado. Disculpen la broma fácil y de poco gusto, pero si no lo digo reviento.

Epílogo de 2008: ‘Mostros’ S.A.

Leo el esperpéntico relato de los hechos en Canarias, en los periódicos digitales y en los antes impresos y ahora un poco digitales, y no salgo de mi asombro. Trapiches constantes y vendidas de motos, coladas entre noticias anecdóticas, la fortuna del día y alguna que otra noticia interesante. El relato de los hechos deja a un vicepresidente del Gobierno de Canarias que sortea “hijos de puta” en un cocktail navideño. No se le ablanda el corazón a este católico, popular y bigotudo hombre ni en las católicas fiestas navideñas. Hace tiempo que olvidó el credo para venderse a otro que se compra y vende y vuelve a vender más caro de lo que se compró.

El relato de los hechos también deja una pelea encarnizada por presidir La Caja de Canarias, hecho, que interesa a todos los canarios, en el que se están desplumando varios medios de comunicación y personajes públicos y respetados. También deja un concurso amañanado de la televisión digital canaria por una empresa subcontratada por el Gobierno de Canarias. El relato de los hechos deja a una consejera de Turismo semiarrepentida de sus propias campañas de diversión y promoción y a un presidente titiritero, de gomaespuma artificial recauchutada, al que le sangra la nariz y tiene que ser hospitalizado. El relato de los hechos deja a una Canarias con miles de parados y una situación social más tensa de lo normal. El relato de los hechos, también, deja a una multitud de inmigrantes llegando a nuestras costas pidiendo auxilio y encontrando burocracia o, en todo caso, trabajo ilegal para que cuando se acabe, como es el caso, se encuentren con el portazo en la cara después de haber dejado su mano de obra.

Esta película, con directores inigualables, en Canarias tendría un título folclórico pero que se agarra al léxico popular: Mostros S. A. Porque son unos mostros quienes dirigen a esa tierra hacia tierra de nadie, hacia tierra baldía. Una tierra fértil y en barbecho, esperando cultivo de ideas que florezcan, que se desertiza por la inacción. ¡Ay Canarias! como eres de caprichosa cuando quieres.

Epílogo del 2008: 2. En medio de la estafa de La Gaceta de Canarias

Parte 2.

2008 se va. Se fue. Se está yendo. Y aunque la estafa sea en salsa y elaborada en cocinas privadas no exentas de medios de comunicación, es real. Existe y ha dejado a mucha gente en la calle. Entre ellas, yo. Y muchos amigos, algunos compañeros y otros que no lo son. Me advirtieron y dijeron que sólo duraría cuatro meses, pero que más da, todo al carajo, fueron cuatro meses intensos, intensivos, interesantes e importantes. Me advirtieron y dijeron que hacer nacer un medio nuevo no era fácil y tenían razón. Muchos de los que lo decían nunca lo habían intentado, pero tenían razón. Prefería arriesgar a la estabilidad, es lo que hay. Hay riesgo, hay tensión, hay inestabilidad y hubo un revolcón. Peché decía que los revolcones le ayudan a saber que estaba viva y con 25 años sentirme muerto no era lo que quería. Un margullo y a seguir nadando, que el océano es grande. Tragué algo de agua salada, pero nada que me ahogue. Aunque, por momentos, estuve angustiado nadando hacia una superficie que no encontraba. Menos mal que ahí estaban los compañeros de naufragio, a los que me pude agarrar,  salir todos a flote y arrimarnos a una orilla de solidaridad y compañerismo en la que el dinero no era lo más importante. Sin amarres me quedé y en libertad pude navegar, por lo que ahora, lejos y con algo de perspectiva, reconozco que no fue un crucero de lujo, sino una aventura de piratas en la que los ladrones se llevaron el botín y a algún rehén traidor, pero no nuestra alma que es lo que nos quedará para siempre. El dinero va y viene, la credibilidad y la amistad solo tiene un puerto y un atraque: la verdad.