Mejores días

Mi amigo el taxista nunca ha emigrado. Algunos familiares suyos sí. Él está enfadado, sin embargo, cuando hablan de que los emigrantes van en busca de mejores días, y no le falta un ápice de razón. Sigue leyendo

Sueños al mar

Es impresentable, indigesto, sumamente triste y altamente impactante ver desde fuera de Canarias el drama de la inmigración. También desde dentro. Ver como chocan contra nuestras costas, a veces de piedra, a veces de arena, el sueño de miles de personas. Ver como se ahogan, como rescatan frágiles cuerpos del mar, como se van a unas pocas millas o como no resisten a la travesía al paraiso que le pintaron en tierra, antes de partir.

La de ayer es una de las peores tragedias de la inmigración contemporánea. Ahora, que unas cuantas decenas de miles de canarios intentan regularizar sus papeles, en base a la Ley de Nietos, debiéramos recordar, una vez más, que nosotros fuimos emigrantes. Que seguimos emigrando. Que si la crisis continúa tendremos que emigrar, porque los que rechazan al inmigrante, así lo diseñaron. Que el mundo siempre emigró y tanto los animales como los humanos, seguiremos emigrando. Y que, como podrán comprobar, pues ahí están los datos, hay cientos de miles de descendientes de canarios en Venezuela, Cuba o Argentina, entre otras naciones.

Quisiera escuchar al presidente de Canarias diciendo aquello que dijo, y que no recuerdo literalmente, acerca de la presión que generan los que llegan en los centros de salud. Quisiera escucharlo hablar hoy, que no va a ganar votos con ello, decir aquello de oleada de inmigrantes. Podría ser oportunista por mi parte sacar esas declaraciones a colación ahora, hoy precisamente, pero es que a este tipo de políticos o se le pone delante su propia mierda o no lo se la comen.

Epílogo de 2008: ‘Mostros’ S.A.

Leo el esperpéntico relato de los hechos en Canarias, en los periódicos digitales y en los antes impresos y ahora un poco digitales, y no salgo de mi asombro. Trapiches constantes y vendidas de motos, coladas entre noticias anecdóticas, la fortuna del día y alguna que otra noticia interesante. El relato de los hechos deja a un vicepresidente del Gobierno de Canarias que sortea “hijos de puta” en un cocktail navideño. No se le ablanda el corazón a este católico, popular y bigotudo hombre ni en las católicas fiestas navideñas. Hace tiempo que olvidó el credo para venderse a otro que se compra y vende y vuelve a vender más caro de lo que se compró.

El relato de los hechos también deja una pelea encarnizada por presidir La Caja de Canarias, hecho, que interesa a todos los canarios, en el que se están desplumando varios medios de comunicación y personajes públicos y respetados. También deja un concurso amañanado de la televisión digital canaria por una empresa subcontratada por el Gobierno de Canarias. El relato de los hechos deja a una consejera de Turismo semiarrepentida de sus propias campañas de diversión y promoción y a un presidente titiritero, de gomaespuma artificial recauchutada, al que le sangra la nariz y tiene que ser hospitalizado. El relato de los hechos deja a una Canarias con miles de parados y una situación social más tensa de lo normal. El relato de los hechos, también, deja a una multitud de inmigrantes llegando a nuestras costas pidiendo auxilio y encontrando burocracia o, en todo caso, trabajo ilegal para que cuando se acabe, como es el caso, se encuentren con el portazo en la cara después de haber dejado su mano de obra.

Esta película, con directores inigualables, en Canarias tendría un título folclórico pero que se agarra al léxico popular: Mostros S. A. Porque son unos mostros quienes dirigen a esa tierra hacia tierra de nadie, hacia tierra baldía. Una tierra fértil y en barbecho, esperando cultivo de ideas que florezcan, que se desertiza por la inacción. ¡Ay Canarias! como eres de caprichosa cuando quieres.

La viñeta: Hambre

Aguilera ilustra El Faro de Vigo con esta clara viñeta. En ocasiones, el tamaño de la solución no está a la altura del problema.

Aguilera para El Faro de Vigo

La Foto: Más muertos

EFE

Fuente: EFE para el Diario de Avisos

Más tragedia. Mas agachar la cabeza para no verlos. Más no hacer demasiado aunque muera gente de hambre y sed en las costas de nuestra tierra. Más no mirar el problema de frente y con los ojos abiertos para poder palparlo. Más silencio administrativo y sobre todo más muertos. 45 personas han perdido la vida en las costas de Canarias en lo que va de año y la vergüenza de algunos sigue intacta. La mía no. Me avergüenzo de la inhábil acción de quién debe gestionar la situación. De su inútil proceder. De la incapacidad para evitar, de una vez, que sigan muriendo los inmigrantes a nuestros pies.

Otra tragedia tan importante como la primera

Volvió a suceder. Una vez más. Dos personas, de las que se presupone una menor de edad, arribaron muertas a La Restinga, en la isla de El Hierro. Catorce más fueron trasladadas al Hospital Nuestra Señora de los Reyes, trascendiendo que dos de ellas están muy grave.

En la barcaza de unos 28 metros, que llegó por sus propios medios a la isla herreña, iban unas 120 personas de las que casi 30 probablemente sean menores. Las personas que fallecieron, según los medios de comunicación allí presentes, lo hicieron por hipotermia. Y es que, según ha trascendido, el cayuco salió hace más de 20 días de Guinea Conakry y según las declaraciones de los que llegaron en un mejor estado de salud, hacía 3 días que no comían y sólo bebían agua.

Ha vuelto a suceder, otra tragedia enmarcada en el drama de la inmigración, que debiera ser tan importante o más que la primera.

Portada del día: Pateras en la costa, el drama número 13.000

Pateras en la costa; Drama número 13.000

Una patera con más de cien personas llegó ayer a las costas granadinadas, exactamente a Motril, municipio que ha visto llegar muchas vidas desesperadas en la última década. El drama de la inmigración no cesa. Al menos, los llegados ayer parecían y declaraban hacerlo en un estado de salud bueno y sin cuadros de hipotermia. Granada es una de las provincias, dentro de la Península, que ha visto llegar a más inmigrantes a sus costas. Contrasta la dramática situación de las personas que intentan llegar a España, arriesgando su vida, con la portada que destacábamos ayer en la que Galicia y el País Vasco polemizaban por unos inmigrantes llegados en guagua desde Euskadi a tierras gallegas. Se los quitan de encima como paquetes, descuidando que son personas. Sólo es eso. Ese pequeño detalle del que a veces se olvidan los que tienen que hacer las cuentas. Dos más dos son cuatro, sobra uno, en guagua para algún otro sitio. Y punto. Así no se pueden hacer las cosas. Insisto en que la verdadera crisis la sufren ellos, desde hace mucho tiempo y por esta se lucha muy poco y lo que se hace se hace muy lentamente, la ayuda necesaria es urgente, tanto como evitar todas y cada una de las vidas que se pierden en el tránsito.

Más sobre Inmigración:

Portada del día: Inmigrantes y el Prestige

Pateras: 20 años y 12.000 muertos

Restos humanos y el infierno consentido

La expulsión es la Ley

La casa de Corbacho