Marruecos, las elecciones y la ONU

En Marruecos pasó lo que tenía que pasar en las elecciones municipales del 12-J. Las urnas refrendaron los intereses Reales. Lo hicieron de forma limpia, según los observadores internacionales allí desplazados y que se han podido consultar, pero cabría matizar que los apoyos oficiales allanan el camino y quitan dunas de en medio. Dunas y lo que no son dunas.

El cese de Van Walsum: La razón y la coyuntura

La ONU ha decidido prescindir (o no renovar) de Peter Van Walsum como enviado especial para el Sáhara Occidental. Ya era hora. Una de las dos partes se encontraba muy a gusto con Van Walsum, Marruecos y especialmente su Rey, y la otra, el Polisario, no soportaba como el acercamiento de la ONU al reino alahuita había esquilmado cualquier intento de avance que favoreciera la autodeterminación del pueblo saharui.
El diplomático holandés no ha sido el enviado más agraciado, ni mucho menos. Ha favorecido las reuniones sin avances, sin presiones. Ha cedido y ha caido en la trampa marroquí, sin saber estar lejos del ojo del huracán. En su lectura política del conflicto saharaui existe una contradicción incomprensible pero real. Una contradicción que podría estimar cualquiera que conozca un poco la histórica mala descolonización. Van Walsum asegura que la postura del polisario no es realista, aunque confía en la legalidad que estos defienden.
Es decir, sin velos, el Polisario tiene razón pero la coyuntura internacional no es favorable para dársela. Él no apostó lo suficiente por la legalidad y se dejó seducir por la coyuntura. Así de claro.