Trilogía del caso Salmón: La solución no llegó ni con “la artillería pesada”

Era un trilogía. Dos seguidas, un día en blanco, ayer, y hoy la tercera parte. La trilogía pretendía explicar parte del ‘Caso salmón’, caso en el que el protagonista es el segundo al mando en la nave del Gobierno de Canarias: José Manuel Soria.

El denunciado y el denunciante

El denunciado y el denunciante

El pasado domingo, el periodista que firma este resumen, Pedro Guerra,había escrito que una “oleada de presiones” estaba cercando Vegueta, en referencia al Palacio de Justicia, sin explicar más sobre esta nimia cuestión. Con curiosidad bélica, casi fílmica, aguardaba el momento de la publicación de la tercera parte. En ella, esperaba encontrar la solución a la “oleada de presiones”.

Ya estaba aquí. El titular es prometedor: El despliegue de la artillería más pesada. Allá que fui a leerlo, esperando encontrar esa artillería, esa pesadez extrema,pero me llevé un tremendo chasco cuando no encontré más que un repetitivo análisis que no aporta mayor novedad y una reiteración, como buen resumen que es, asumo la culpa por esperar algo más, de los ataques a La Provincia, uno de los periódicos que ha seguido el caso, que ha perpetrado Soria.

Aunque realmente el que lo ha promocionado hasta la saciedad es Canariasahora, de hecho su director, Carlos Sosa, fue el que puso la denuncia. La Provincia, por su poder de difusión, sin embargo, es el que lo ha elevado a los altares de la indignación máxima de Soria.

Hamaca,que no polémica cama, de Anfi Tauro. Imagen de www.anfitauro.es

Hamaca,que no polémica cama, de Anfi Tauro. Imagen de http://www.anfitauro.es

Cerca del lugar en el que Soria plantó su innecesaria bandera se está cociendo parte del Salmón, debe pensar el vicepresidente del Gobierno, cuando este periódico lo único que ha hecho es ir publicando lo que puede al respecto. Publicar, oiga, no publicitar. Quizás, Soria pensó que esto, con Canariasahora, nunca llegaría a trascender a esta escala. Pero a todo cerdo le llega su San Martín y el hombre pegado al bigote, entre una cosa y otra, no debe estar durmiendo bien. O sí, vaya usted a saber.

Así las cosas, como lector, me quedo con las ganas de saber:

¿cuáles son las presiones?, ¿de dónde vienen?, ¿por qué no se denuncian? y si la artillería pesada consta de las críticas a La Provincia o de más cuestiones que tampoco salen a la luz.

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José Manuel Soria y la “oleada de presiones”

Público

José Manuel Soria. Fuente: Público

Leo atento el relato de Pedro Guerra, en el diario La Provincia. Lo leo dos veces. Analiza las últimas andanzas de José Manuel Soria. Lo hace de forma algo tendenciosa, pero separando la paja, se puede sacar provecho. El despropósito de los actos de Soria, de su regocijo en el poder, de como se revuelca en sus mentiras cual puerco político, de como es un animal que vive en la selva política del siglo pasado, de que tiene una red de confianzas tejidas con los empresarios negligente para los cargos públicos que ha ocupado.

Perplejo, antes simplemente releía historias que se habían publicado con anterioridad en el mismo medio, me quedo al llegar al último párrafo. En él, el periodista dice que: “Y mientras se resuelve el caso del salmón, una oleada de terribles presiones asoma por cada esquina de Vegueta”.

Me imagino que se refiere mentando al bello barrio capitalino, con que cada esquina del Palacio de Justicia está siendo asediada con presiones.

Y mientras se resuelve el caso del salmón“: En medio de la investigación, de la verificación de la autenticidad de los pagos que hizo Soria, entre otras cuestiones.

Una oleada“: Que cantidad es una oleada. ¿Tantas son?, ¿de cuántos lugares provienen?. La RAE dice que “es la aparición repentina de algo en gran cantidad”, así que asustaditos debíamos estar.

Terribles presiones“: ¿Qué tipo de presiones son? Son terribles, porque son una oleada, o por la técnica que se está utilizando. Se está presionando a una magistrada y se acepta, acostumbrados.

Según el contexto, entiendo que del entorno del Vicepresidente del Gobierno de Canarias es de donde se recibe “terribles oleadas de presiones”. De José Manuel Soria. Como ciudadano canario me quedo intranquilo sabiendo que hondonadas de presiones andan sueltas por Vegueta. Me quedo intranquilo sin una denuncia formal. Me quedo intranquilo a sabiendas de que, conociendo la situación, únicamente se denuncie en la última frase del relato. Me quedo intranquilo porque, en este caso, está a merced la Justicia de la presión que pueda ejercer Soria. ¿Y en cuantos más?.

Es una trilogía de informaciones, van dos, quizás en la tercera encuentre la solución…