Marruecos derrumba 30 casas

Me cuentan que autoridades marroquíes han demolido el pasado fin de semana más de 30 casas y tiendas de campaña en una población cercana a El Aaiún. En el área de Oued Chaar, en la que se localizaron los derribos, viven saharauis. Según aseguran fuentes en el terreno el derrumbe se produjo por la noche y de forma violenta, sorprendiendo a vecinos que dormían en el interior de las casas. Por el momento, sin embargo, no se conoce ninguna víctima.

Desde las fuerzas de seguridad del Estado marroquí se trasladó a los vecinos allí presentes que se hacía por orden y mando de la Gendarmería superior. Desde Marruecos se asegura que se había pedido permiso para demoler unas casas “ilegales”.

La cosa se puso turbia durante el derrumbe. Algunos habitantes, que se negaron a cumplir con el derribo de las casas, fueron represaliados por las fuerzas y cuerpos de seguridad desplazados hasta el lugar.

Como casi siempre en el Sahara, hay relatos de patadas, humillación a mujeres y golpes con culatas de escopeta.  Además, en esta ocasión, como en las especiales, algunos de los residentes en la zona a derribar fueron interrogados y sus informes fueron pasados al Fiscal General. Para estos casos, los juicios son rápidos, y se espera que durante el día de hoy se lleve el caso ante el Tribunal de El Aaiún.

Desde entonces, esta población, cuyas casas han sido derribadas sin argumento urbanístico o legal alguno, viven obligados en El Aaiún.

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El cese de Van Walsum: La razón y la coyuntura

La ONU ha decidido prescindir (o no renovar) de Peter Van Walsum como enviado especial para el Sáhara Occidental. Ya era hora. Una de las dos partes se encontraba muy a gusto con Van Walsum, Marruecos y especialmente su Rey, y la otra, el Polisario, no soportaba como el acercamiento de la ONU al reino alahuita había esquilmado cualquier intento de avance que favoreciera la autodeterminación del pueblo saharui.
El diplomático holandés no ha sido el enviado más agraciado, ni mucho menos. Ha favorecido las reuniones sin avances, sin presiones. Ha cedido y ha caido en la trampa marroquí, sin saber estar lejos del ojo del huracán. En su lectura política del conflicto saharaui existe una contradicción incomprensible pero real. Una contradicción que podría estimar cualquiera que conozca un poco la histórica mala descolonización. Van Walsum asegura que la postura del polisario no es realista, aunque confía en la legalidad que estos defienden.
Es decir, sin velos, el Polisario tiene razón pero la coyuntura internacional no es favorable para dársela. Él no apostó lo suficiente por la legalidad y se dejó seducir por la coyuntura. Así de claro.